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Febrero 15, 2008
WASHINGTON - Tras la victoria de McCain en la primaria de Virginia, más débil de lo esperado, los dirigentes conservadores advirtieron que sus dificultades para unificar al Partido Republicano ponen en peligro su triunfo en noviembre. El senador por Arizona perdió fácilmente en Kansas y el martes pasó trabajo para conseguir la mayoría en Vir- ginia pese a su marcha inexorable hacia la nominación sobre Mike Huckabee. McCain sigue consiguiendo titulares como ganador y más tiempo para elaborar una campaña para las elecciones generales. Pero los líderes conservadores dicen que tiene que confrontar las señales de peligro que vienen de la derecha si va a generar el impulso que necesita para competir. "Es un problema que tiene que resolver, o va a perder'', dijo en una entrevista David Keene, el presidente de la Unión Conservadora Americana. El problema de McCain con los evangélicos apareció una vez más en Virginia, donde las encuestas a pie de urna mostraron que Huckabee había ganado 2-1 entre los votantes evangélicos, casi la mitad del electorado republicano. McCain puede esperar un reto similar en las próximas primarias, sobre todo el 4 de marzo en Texas, donde los evangélicos también constituyen alrededor de la mitad de los republicanos. Huckabee también triunfó fácilmente en Virginia entre los conservadores, y en ese grupo, en Maryland, perdió por un estrecho margen. Esos dos estados repitieron una preocupante tendencia dentro del Partido Republicano: en cada uno de ellos, más del doble de demócratas que republicanos fueron a votar. Al ganar Virginia del lado demócrata, el senador Barack Obama recibió más votos que todos los aspirantes republicanos juntos. Al reflejar la falta de entusiasmo entre los electores de su partido, el gerente de campaña de McCain, Rick Davis, dijo el miércoles que poder inspirar al Partido Republicano era ahora más importante que contrastar a McCain con los demócratas. "Tenemos que entusias mar al Partido Republicano con su candidatura'', dijo Davis durante un almuerzo con los reporteros. "Creo que si hacemos eso, podemos ganar''. Para McCain, el reto es conquistar a los conservadores de su partido sin alejar a los independientes y los moderados. Todavía no parece estar listo para confrontar el dilema: en la sede de su campaña en Virginia el martes por la noche, estaba rodeado por moderados y liberales, decían irritados conservadores. El miércoles, respondió una pregunta sobre el mensaje de Virginia. "¿Mensaje? Creo que el mensaje es que ganamos (a Huckabee) por más del 10 por ciento'', dijo. "Comprendo que muchos evangélicos voten por el gobernador Huckabee. Después de todo es un ministro bautista''. McCain tomó algunas medidas el miércoles para fortalecer un frente en lo que se describió como "una franca conversación'' con los republicanos de la Cámara. El líder de la minoría de la Cámara Roy Blunt, republicano por Montana, hizo un reconocimiento bastante tar- dío de McCain, afirmando que la contienda por la nominación republicana había terminado. "Y creo que ha pro- ducido el mejor candidato posible para que reconquistemos la Cámara'', dijo Blunt en una conferencia de prensa con McCain. La representante Jo Ann Emerson, republicana por Montana, dijo que le gustaba McCain y que sería un buen presidente pero no llegó a apoyarlo formalmente. Emerson observó que en su partido algunos tenían dificultades con las posiciones de McCain en relación con la inmigración, el cambio climático y con su oposición a que los miembros aseguren fondos para sus proyectos favoritos. "Creo que tiene que ser fiel a sí mismo'', dijo Emerson. ‘‘Espero que la gente lo comprenda a la hora de contrastarlo con cualquier candidato demócrata que gane la nomi-nación. Espero que piensen que quizás no es tan moderado como piensan''. La campaña de McCain envió un memorándum de recaudación alegando que Huckabee necesitaría ganar 123 por ciento de los restante delegados para poder imponerse. McCain tiene 821 de los 1,191 delegados que necesita para la nominación, según Associated Press. Davis, el jefe de campaña de McCain, dijo no creer que McCain tenga que hacer ningún "gran gesto'' para ganar a los conservadores. Los republicanos de todas las tendencias se están apresurando a apoyar al casi seguro candidato republicano. "Todos los republicanos apoyan a John McCain'', afirmó. "Nadie está pidiendo que John McCain sea otra cosa que John McCain''.
El Nuevo Herald |