REGRESAR CLICK AQUI
A TI TE HABLO MUJER
Mayo 31 , 2007
CARTA DE UN HIJO

Por nuestra corresponsal Dora Forletti de Argentina.
Hoy tengo deseos de escribirte, mamá… Tengo tantas cosas que decirte y sé que mi voz me traicionaría, que a veces podría ahogarse en lágrimas y otras no encontrar las palabras acordes a mis sentimientos que brotan como una cascada impetuosa que tiene que ser canalizada a través de la escritura…sino correría el riesgo de sonar pobres o huecas o…la emoción cerraría mis labios y sólo podría articular sonidos inaudibles, entrecortados que nunca podrían expresar lo que siente mi corazón.
Ahora que ya soy grande, quiero que sepas que siempre me conmovió tu ternura, que recuerdo con el más grande de los agradecimientos, el tiempo que me dedicabas cuando era un niño; los juegos que inventabas, aún a pesar de tus tareas sin completar, para entretenerme a mí y a mis hermanos. Eran muy entretenidos, mamá, me gustaba mucho jugar contigo y eso nos unía más allá de todo.
Quiero que sepas que muchas veces pedí al Señor por ti, que aun lloré por tu esfuerzo diario, por tu cansancio, por tus miedos que he adivinado, por tus dudas y esa responsabilidad enorme de guiar a los hijos por el mejor camino, por ocuparte con entusiasmo de todo: la limpieza de la casa, los alimentos, nuestra ropa, los deberes de la escuela, las vacunas, los remedios que rigurosamente nos dabas a horario cuando no estábamos bien y las noches junto a nuestra cama velando el sueño o acariciándonos y calmando las molestias. Me daba cuenta mamá… me daba cuenta de todo, pero ¿viste? a veces los niños pensamos mucho en jugar y nos olvidamos por momentos de esas cosas, además pensamos que los papás tienen esa obligación y que nunca se cansan, que jamás necesitan un momento para ellos, que sólo están para atender el hogar y cuidar a los hijos. Bueno tú siempre estuviste para todo eso…
Ahora que soy más grande pienso que necesitabas algún tiempo para ti, para reencontrarte con esa joven despreocupada, atendiendo sus vestidos, el color del cabello, las fiestas, los paseos, las horas ociosas y sin problemas, esa muchacha que un día fuiste. Sé que todo lo dejaste por nosotros, por tu hogar, por tus hijos, que orgullosa llevabas de la mano sonriente.
Siento que te dolió un poquito, pero ese sacrificio era altamente recompensado cuando nos veías crecer sanos y fuertes, siendo buenos compañeros, aplicados y estudiosos, dóciles, puros de corazón…Gracias a ti mamá, porque tú estabas con nosotros, tú nos aconsejabas cuando papá estaba trabajando, tú fuiste el puntal del hogar, la que guardaba nuestros secretos y a quien le prometíamos no volver a cometer alguna que otra travesura infantil que necesita ser corregida para formar un adulto responsable y honesto.
Hoy, con toda la emoción de tantos días de amor compartido y de alguna incomprensión mía que supiste disimular muy bien, te digo ¡Gracias! te admiro, te quiero, te respeto.
Tengo muchas ganas de darte un abrazo y que tú acaricies mis cabellos como cuando era pequeño y temía a las tormentas- son San Juan y San Pedro que están de fiesta y tocan el tambor- me decías.
Mamá ¿sabes cuánto amor lograste meternos en el alma a mí y a mis hermanos? ¡MUCHO! ¡MUCHO!
Quiero que sepas que soy un hijo feliz y que agradezco al Señor por haberme dado una madre como tú. Sueño con hacerte siempre muy dichosa, con devolverte con creces tus desvelos y tu cariño sin medida, inconmensurable, un amor hasta las estrellas ida y vuelta millones de veces…
TE AMO MAMÁ.
113Radio
REGRESAR CLICK AQUI |