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REGRESAR CLICK AQUI31/05/2007Aromas para ambientar su casa
Un hogar acogedor exige ofrecer a los habitantes no sólo una agradable visión de la combinación de texturas, objetos y colores, sino también unos aromas agradables que hagan de la estancia en la vivienda un auténtico placer. Para conseguir que nuestra casa huela bien y que, además, produzca una sensación agradable, sin caer en excesos, no sólo podemos recurrir a los ambientadores industriales que encontramos en cualquier droguería, también podemos echar mano a una serie de trucos caseros que se resuelven con un poco de maña e imaginación. El uso de plantas y flores para aromatizar una casa es una costumbre antigua que sirve tanto para mejorar la sensación de bienestar como para purificar el aire y alejar a ciertos insectos. Las posibilidades de los ambientadores hechos a mano son muchas, pero antes debemos seguir una máxima: nunca excedernos en la combinación de esencias y dar toques ligeros, no demasiado penetrantes, para evitar ambientes recargados.
Otro punto importante a tener en cuenta es que cada estancia de la casa exige fragancias diferentes. Por ejemplo, para evitar mezclas de olores que afecten al gusto de los alimentos, tendremos que ser especialmente cuidadosos con los aromas de la cocina o el comedor. Nunca recurriremos a productos que se usen en la cocina, como aromas frutales o basados en especias, ya que podemos estropear el sabor de un buen menú. Las fragancias florales son las que mejor casan con el salón o el cuarto de estar, así como los toques frutales y cítricos. En el dormitorio, la lavanda y la melisa favorecen la relajación; en cambio, las flores, fomentan el erotismo. En el cuarto de baño optaremos por fragancias frescas: limón, rosa, caléndula, menta o sándalo.
Las técnicas son muchas y de complejidad variable. Lo más fácil y, a la vez, decorativo, es recurrir a un cesto de mimbre o a un plato cerámico grande, que rellenaremos con aquellas plantas, flores, hojas y especias que más nos gusten. Por ejemplo: hojas de eucalipto, ramas de hierbabuena, hojas de salvia, laurel o mirto, pétalos de rosa y algunos trozos de vainilla, canela y jengibre. Añadiendo un poco de alcohol o esencia de rosas conseguiremos reavivar la fragancia cuando ésta vaya perdiendo intensidad.
También se utilizan velas aromáticas de diferentes tipos y olores. No sólo se pueden comprar, también podemos recurrir a nuestras propias manos, pero en lugar de añadir sólo la cera durante el proceso de elaboración, podemos incorporar esencias y aceites, para que, al encenderlas, perfumen las habitaciones. Las barritas de incienso son otra de las opciones para los amantes de la aromaterapia. La variedad es muy grande, todo depende de nuestro gusto.
Otra manera es hacer ambientadores de modo natural. Para ello, no tenemos más que comprar un pequeño tarro de cristal, que también sea decorativo, y llenarlo con aceites esenciales aromáticos. Abrir el tarro periódicamente permitirá desprender fragancias muy agradables por todo el hogar. Los aceites se pueden mezclar y crear aromas variados, o bien diluir en alcohol, para atenuar su efecto. Cómo sugerir aromas en las habitaciones
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